Las señoras que hacen pan para atraer la paz (y a los turistas)

Huellas

Cualquiera que haya visitado Armenia las conoce. Son las abuelas que, a diario, exponen el pan ‘gata’ a la puerta del monasterio de Geghard. Viven en pueblos cercanos y elaboran el pan en el horno ‘tonir’ de sus casas. Tan típico es de esta zona, que muchos panes traen inscrito el nombre del monasterio, además de otros dibujos que muestran la faceta más artística de estas señoras panaderas, tan famosas entre los turistas.

Sacrificio en Geghard

Creencias, Fotografía, Huellas, Lugares y momentos, Notas, Tradiciones

Blanco, negro y con manchas amarillas. Es una bola de lana tricolor. Un cordero amarrado a una cuerda. Los niños saltan a su alrededor. Los corderos tienen que experimentar algún asomo de intuición, porque la bola tricolor se resiste a subir la cuesta que lleva al monasterio de Geghard (Kotayk), como si supiese hacia dónde va.

Arévalo y el culto al sol en la Armenia pagana

Huellas

Según la mitología armenia, Vahagn nació del fuego y “con soles en los ojos”.

Hace unos días visité a Arevaluys, una superviviente del genocidio armenio. Contaré su historia, pero no ahora. Tras publicar su foto en algunas redes sociales, el lingüista y escritor Jesús García Castrillo, que lleva tiempo al acecho de las conexiones entre los idiomas armenio, euskera y castellano, me escribió sospechando que acababa de llegar a una de sus “teselas”, como él las llama. Jesús me puso al día en un debate entre lingüistas, o más bien una laguna, para mí desconocida: el origen fonético de “Arévalo” (pueblo de Ávila y apellido), todavía difuso.

Molokans de Lermontovo y Fioletovo

Creencias, Fotografía, Huellas, Lugares y momentos

Los molokans son rusos cristianos que se negaron a aceptar la Iglesia Ortodoxa porque se oponen a la veneración de iconos. Perseguidos por Catalina II, tuvieron que huir de su país. Muchos de ellos llegaron al norte de Armenia, donde existieron 18 pueblos molokans de los que sólo quedan dos (Lermontovo y Fioletovo), aunque algunos molokans también viven en Yereván y en Vanadzor. Se les conoce así porque tienen prohibido probar el alcohol y porque antiguamente bebían leche de manera ritual los miércoles y los viernes (molokan significa “bebedor de leche”), a pesar de los ayunos impuestos por los ortodoxos.