Doble promoción de agosto

Miscelánea, Voces

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Estos días, afectada por un calor abrasador, tiro la casa por la ventana y la ventana por la piscina.

Estoy sorteando un ejemplar de ‘Heridas del viento’ dedicado en Goodreads y el ebook se puede descargar gratis desde Amazon (hasta el 10 de agosto).

El sorteo finalizará el 13 de agosto a medianoche y es válido para usuarios de Goodreads que vivan en España.

Puedes participar aquí:

Goodreads Book Giveaway

Heridas del viento by Virginia Mendoza

Heridas del viento

by Virginia Mendoza

Giveaway ends August 13, 2015.

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at Goodreads.

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Para descargar el ebook o comprar un ejemplar en papel, aquí 
Para que vayáis abriendo boca, os dejo esta reseña que publicó Una antropóloga en la luna y que resume muy Armenia y lo que allí me contaron.

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Las trampas del silencio

Voces

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Han pasado cien años desde que Arevaluys salió del Imperio Otomano, en brazos y escondiendo el dinero de sus abuelos en los zapatos. No me atrevería a decir que se salvó del genocidio armenio. El día que la conocí, en su casa de Ereván, algo se rompió dentro de mí. Sentada en su sofá, con la mirada perdida, la anciana deslizaba entre sus manos las cuentas de un rosario. A menudo tengo la impresión de que a las abuelas les alivia rezar el rosario porque así consiguen que pase el tiempo sin pensar en nada más.

La estrategia de ventas de unos monjes chocolateros que advirtió de un genocidio

Voces

Una estrategia de ventas, iniciada a finales del XIX por empresas chocolateras, se convirtió en moda y medio de denuncia. Las chocolateras habían empezado a incluir en sus tabletas cromos de distintas temáticas que presentaban en forma de serie y que, para algunos compradores, se convirtieron en piezas de coleccionista.

Survival

Voces

Texto original (en español), aquí

He never drank coffee. He has learned how to prepare it for one reason only: for her to have breakfast in bed every morning. He is 103. She doesn’t know when she was born. “I guess she’s either older or younger than me”, he says. When she starts to laugh out loud, he is already thinking about the next joke: “Sure her parents knew [when she was born]”. Four years of commitment and eighty laughing. “We couldn’t talk, because if we talked we had to kiss. Neither did she give me a kiss in four years. Not even one!”

She misses the trees of her childhood, now in Turkish territory and calls someone daily to take her there. She needs them. He cares about the money they saved for years, but lost when the USSR fell. They had gathered it for their funerals. “I just want them to give me my money back, so my children won’t get ruined when we die. And I want them to spend it all on that day”. He looks at her: “When you die, I will not mourn”. She’s laughing so hard she can barely sit straight. He looks at me: “What she doesn’t know is that when I say I will not mourn her passing, I mean that I’m going to rip the hair out of my head”.

Movses and Iskuhi survived the Armenian Genocide. She says “crying is useless”. Survival has to be something like coming to that conclusion.

 

Excerpt of ‘Heridas del viento. Crónicas armenias’. Translated for this blog.

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Un memorial oculto para un genocidio silenciado

Voces

En el centro de Baralet,  al sur de Georgia, ondea una bandera armenia. El pueblo se prepara para recordar a las víctimas del genocidio armenio, como cada 24 de abril. Esta vez es especial: noventa y nueve años han pasado desde que el gobierno de los Jóvenes Turcos iniciase las matanzas y deportaciones que acabaron con la vida de un millón y medio de armenios.