El cañón de las palomas armenias

Crónicas, Fotografía, Lugares y momentos

Artículo publicado en FronteraD

Aghavnadzor, a las cuatro de la tarde, parece un pueblo fantasma. Sobre casas derruidas y camionetas Lada abandonadas flota uno de esos silencios que anuncian que algo está a punto de ocurrir. Es comparable a la quietud de las palomas justo antes de lanzarse estrepitosamente contra el aire. Aghavnadzor significa “el cañón de las palomas”; sin embargo, no vemos ni una. Junto a la aldea, un cauce seco cumple la función de vertedero. Vacas escuálidas custodian la entrada y el acceso, sin asfaltar y embarrado, resulta poco practicable para el pie haya olvidado las irregularidades de la naturaleza.